27 de junio de 2009

Un ladrido inca

Regresamos a nuestras andadas blogueras. Sí, el silencio ha sido algo prolongado, pero aquí hay un nuevo ladrido, que como siempre nace en lo profundo de nuestro corazón. La ‘canchoseidad’ permanece intacta. Nosotros nos vamos a ajuiciar con las actualizaciones y ustedes, estimada y creciente audiencia, tienen –ajá, es una obligación– que recomendarnos en Facebook, Twitter y MSN.
Un allegado a esta cibercasa editorial nos dio un regalo absolutamente conmovedor que no hemos podido parar de ver. Es en serio. Llevamos más de una semana viéndolo dos o tres o cuatro veces al día. Se trata de un video que llega como un bálsamo justo cuando hace tanto ruido la muerte de Michael Jackson. Se fue una estrella pero nos queda la gran Katty Portella. Ella, tan peruana como la Tigresa del Oriente, es la Paris Hilton de la música latina. Por favor presten especial atención a la elaborada coreografía, fruto de años de estudio en Cuba y Rusia. Además, la letra de la canción conmueve hasta las lágrimas, es un poema.




Hay más. Esta preciosura se llama Wendy Sulca y es, siguiendo con las comparaciones, la Hannah Montana de Perú. En su canción recuerda, con una sensibilidad que hace recordar un puño en la nariz, lo feliz que era cuando su progenitora la amamantaba.

11 de diciembre de 2008

Encontremos a doña Inés Díaz

Esta vez interrumpimos nuestros habituales ladridos para darle paso a un servicio social. La señora Herminda de Díaz [en la foto], abuelita del reconocido empresario/paladín Bruno Díaz, se extravió la semana pasada en Bogotá. Debido a su edad, es poco probable que doña Inés recuerde el camino de regreso a la casa de su amado nieto, por lo que, estimados lectores, necesitamos de ustedes para que la familia vuelva reunirse.Debido al complicado carácter de la ancianita el señor Díaz nos pidió divulgar una corta lista que sin duda será de gran ayuda a aquel que se la tope, y que, echando mano de su buen corazón, quiera ayudarla a regresar.


  • La señora le tiene pánico a los payasos y a los pingüinos, por eso, si usted
    es uno u otro, evite que lo vea, puede entrar en shock.


  • No intente convencerla de que se quite el antifaz, prefiere darse puños con
    el que sea antes de perder ese elemento que considera una marca de familia


  • Evite mencionar al señorito Robin. Ella todavía no ha podido olvidar los
    chismes que se regaron entorno a él y a su nieto.


  • Si va a jugar cartas con ella, por favor quítele los comodines (jokers) a
    la baraja.


  • Ella no soporta las adivinanzas. Le rogamos que las omita, pues le traen a
    la memoria esa vez que se desapareció Bruno.


  • Para entretenerla muéstrele fotos de chimbilás, le fascinan.

  • Si usted se topa con doña Inés llame desde un teléfono rojo a don Bruno Díaz, o escríbale a batman@gmail.com o prenda una linterna con forma de murciélago.